Concurso Semanal, "Creando Historias Semana #1" / NAPO


Concurso Semanal, "Creando Historias Semana #1" / NAPO

Hola, feliz año 2021, feliz de iniciar el año participando en este lindo concurso, amo los perros y he tenido dos en mi familia a los cuales amé mucho, es una oportunidad de honrar su vida, recordándolos, gracias por la oportunidad.

NAPO


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Yo, Napo/ Foto @yannichampion

Hola soy Napo, un Golden Retriever, tengo varios años perrunos por lo que podría decirse soy un adulto mayor, pase mis primeros años conviviendo con otros perro de raza, bajo la tutela de un humano irresponsable, nos mantenía por varias temporadas en la intemperie de una azotea, llevando mucho sol, con poca agua y varios días sin alimento.

A veces el hambre me hizo comer cualquier cosa que encontrara como piedras, "si piedras", no fue mi alimento favorito, pero tengo un gran tamaño y mucho apetito, eso daño mis dientes y mi estómago también.

El cruel humano nos dejó una larga temporada bajo estas adversas condiciones, "algo teníamos que hacer", acudimos a nuestras potentes voces perrunas para llamar la atención de los vecinos; la estrategia surtió efecto, denunciaron al insensible hombre. Los rescatistas llegaron rápidamente a salvarnos, los vecinos aplaudían y celebraban la oportuna proeza de rescate, de haber tardado más, nuestros días habrían acabado. Nos llevaron a distintas casas hogares para ser adoptados.

Estuve algunos meses recuperándome en ese sitio de transición, extrañaba a mis antiguos hermanos, pero tuve que seguir adelante y conocí nuevos compañeros y humanos más amables.

Un buen día en horas de la tarde, llegó una mujer pequeña a buscarme, tenía una voz suave y agradable, apenas me vió, se emocionó como una niña, me acarició la cabeza, me trataba con mucho cariño, como me encantaba que me acariciara, era algo que siempre solicitaba, lo disfrutaba mucho; no tuve problemas en irme con ella.

Me llevó para un sitio que tenía un parque, algunos lugares por los cuales se podía pasear; pero hubo un problema, ella quería hacerme subir por unas escaleras y yo no quería, me aterraba que me fueran a llevar de nuevo a una azotea. Ella me tomó por la correa dirigiéndome hacia los escalones, por supuesto me resistí, ella me acarició y me dijo algo que entendí como que todo estaba bien; aun así me negaba a subir, pero ella con firmeza tomó la correa y empezó a subir, no tuve más remedio que seguir.


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La mujer pequeña y yo/ Foto @yannichampion

Llegué a una casa donde había muchas personas vecinas, niños que se emocionaban con mi presencia y me mimaban mucho, yo me echaba en la puerta para recibir las atenciones y la brisa que por allí entraba. Pasé unos días agradables allí.

Después me llevaron en un viaje hacia otro lugar, era una casa grande y no había que subir escaleras. Me recibió un hombre como de mi edad, sólo que no tenía cabello y era muy loco.

La mujer pequeña se despidió de mí y aunque estuve un buen rato desorientado buscándola, el hombre calvo se ganó mi confianza dándome de comer todo lo que yo le pedía, algunas veces me enfermaba del estómago por el exceso de grasas y dulces.

En ese lugar entraban muchas personas porque era un hotel, a algunos les producía miedo mi tamaño, y entonces me llevaban a una habitación que era fría donde yo hacía largas siestas.

Mi dueño tenía dos hijos, uno muy grande que hablaba similar a él, con quien me encantaba pasar rato, era muy parecido a mí, grande y tranquilo; también le gustaba jugar, pasearme y acariciarme. Tuve que verlo marcharse y encontrar otros amigos.

Después llegó el hijo menor de mi calvo dueño, él no me hacía cariño, no hacía falta, mi loco amo se encargaba de ello, me acariciaba siempre que yo lo pedía, me sacaba a pasear y aunque no tenía la energía para jugar, me consentía.

Mi dueño un día enfermó y me tuvo que dejar al cuidado de su segundo hijo, aunque él era muy cuidadoso con la comida que me daba y no me acariciaba lo suficiente; mi carácter afable se fue ganando el cariño de todos. En cuanto a mi loco amo, él siempre llamaba por teléfono para saber de mí; su hijo me ponía la bocina del teléfono para escuchar su voz.

Luego de uno de los paseos que daba para hacer mis necesidades, yo también enfermé, me llevaron al médico, tenía la enfermedad de la garrapata, aunque varias veces había salido ileso de las garras de este animalucho, esta vez no lo logré. El segundo hijo del viejo, estaba muy afligido, notó que yo estaba muy débil y no me dejó sólo en ningún momento, me acompañó hasta que mi espíritu dejó el cuerpo de aquel gran perro, que yo había sido.

Mientras mi espíritu ascendía, sentí el amor de aquella familia con la cual compartí mis tres últimos años de vida, ellos lloraron mucho mi partida y percibí la compasión y el agradecimiento que sintieron por mí. Aunque mi vida al principio fue dura, mis últimos años, estuvieron llenos de bondad, amor y respeto de las distintas personas que pasaron por esa corta temporada de mi existencia.

Ahora estoy en mi cielo particular, donde soy muy feliz y puedo contarles mi historia. Desde aquí, puedo observar a todos los que amé y me amaron; me regocija saber, que me convertí en un hermoso recuerdo que alegra sus corazones.


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Yo, en el Cielo/ Foto @yannichampion

Fuente de las alas


Comments 5


Saludos amiga @yannichampion

Una historia memorable la de Napo, gran ejemplar que supo aguantar las adversidades, pero que al fin pudo disfrutar de la atención y el amor que anhelaba.

Gracias por su entrada al concurso.

Participante #20

affable

08.01.2021 23:26
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Hola @adeljose, sí gracias, era muy noble Napo, se merecía lo mejor

09.01.2021 17:30
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09.01.2021 00:58
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hola, @worldofxpilar, gracias por su apoyo

09.01.2021 17:31
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que hermosa @yannichampion la narración de Napo bajo tu maravillosa sintaxis, y el final es trascendente, cósmico y lleno de vida, de luz. Uno termina amando a Napo. felicidades. #twopercent #venezuela #affable

10.01.2021 16:58
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