PETRO - Qué pasó con la criptomoneda con la que Maduro quería evadir las sanciones


¿Existe? ¿Quién la usa? ¿Para qué? Un año y medio después de su creación, el petro, la primera criptomoneda creada por un Estado, continúa rodeado de misterio. Algunos han encontrado la forma de aprovecharlo mientras que otros se niegan a usarlo

Vi esta noticia en un períodico en Venezuela, citando el trabajo de la BBC y me pareció interesante compartir algunas partes.

El petro debía ser la criptomoneda con la que Venezuela iba a "vencer el bloqueo financiero", según Nicolás Maduro. Pero, año y medio después de su debut, analistas económicos, miembros de la industria de las criptomonedas y muchos venezolanos desconocen la situación real de la criptodivisa.
"No existe" o "fue una estafa" suelen ser las primeras respuestas que se obtienen al preguntar sobre el petro a expertos en criptomonedas. El motivo: el petro está ausente en todas las grandes exchanges o casas de cambio internacionales, esas plataformas digitales como Binance o Coinbase donde los usuarios compran y venden bitcoins, ethers, litecoins o cualquiera de las más de 2.300 criptodivisas que existen en el mercado.

Admitamos, justo esto es algo que me da desconfianza...

Sin embargo, el régimen venezolano no deja de anunciar nuevos usos para el petro: importar, pagar impuestos, habitaciones de hotel, las tasas para obtener el pasaporte...
Además, durante el último año ha adjudicado bonos extra en petros a pensionistas, a portadores del carnet de la patria (un documento de identidad opcional que la oposición considera un instrumento político) y a finales de junio Maduro "ordenó" que se abra un millón de wallets ("billeteras" digitales en las que se almacenan las criptomonedas) en petros para jóvenes.
A esta orden se suma la que dio al Banco de Venezuela a principios de julio: que instale taquillas de petro en todas sus sedes para que la gente lo use en sus transacciones financieras.

Imponer nunca funciona como cosa para generar confianza.

¿Realidad o mito?
Fuera de la región, se duda hasta de la existencia de esta criptomoneda.
"No tengo noticias de que nadie lo esté usando realmente ni de que haya despegado o tenido algún tipo de éxito", declaró la semana pasada en referencia al petro Steve Mnuchin, el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, en una conferencia de prensa.
"¿Cuál es la verdad y en qué estado está el petro? Para mí es un misterio… Estuve siguiéndolo de cerca pero ya no sé si sigue siendo real", le dijo a BBC Mundo Garrick Hileman, jefe de investigación de la empresa de criptomonedas Blockchain y profesor adjunto de la escuela London School of Economics (LSE).
"No sé de nadie que haya poseído o usado un petro", aseguró Joe Waltman, director ejecutivo de GiveCrypto, la ONG de Coinbase que ayuda a venezolanos dándoles criptomonedas y fomentando el uso de estas en negocios locales. "Nuestra organización es, probablemente, la que más ha trabajado con criptomonedas en Venezuela y yo ya me había olvidado de que el petro existía", le dijo a BBC Mundo.
"Nosotros lo vimos bastante al principio, pero después, lo que yo entiendo y, tal vez esté equivocado, es que no se ha podido usar", aseguró Francisco Rodríguez, director de la firma de análisis económicos para el mercado latinoamericano, Torino Economics.
Tom Robinson, cofundador de la compañía de análisis de blockchain Elliptic, también le perdió el rastro: "En la industria, todos consideran al petro una especie de broma, no creen que sea una criptomoneda de verdad. Consideran que es un engaño", le dijo a BBC Mundo.
"No hemos visto evidencia en ninguna blockchain de que exista o esté siendo transferido. No está cotizando en ninguna casa de cambio, así que, hasta donde entendemos, no existe". Las casas de cambio consultadas por BBC Mundo no quisieron comentar por qué no comerciaban el petro en sus plataformas.
"Si fuera una verdadera criptomoneda, eso significaría que cualquiera puede hacer transacciones con ella... Los creadores no tendrían control sobre ella así que no podrían determinar si cotiza en una casa de cambio o no. No creo que sean las casas de cambio las que hayan decidido no ofrecerla. Hay cientos en todo el mundo y muchas de ellas ignoran por completo las regulaciones, así que se esperaría que estuviera en al menos una de esas. Pero sucede que no está en ninguna y creemos que es porque no existe. Al menos, no como criptomoneda", concluyó Robinson.

Bueno, a pesar de todo lo malo, puede que esa cosa llamada PETRO sirva para resguardar el patrimonio económico de la hiperinflación galopante que existe en Venezuela desde hace años...

Ruzza afirmó que empezó a comprar el petro "para darle usabilidad". Pero esta es limitada. Él lo emplea para comprar otras criptomonedas. Como un corredor de bolsa, "tracea" las fluctuaciones en los precios del bitcoin y el petro en el mercado secundario "para que no haya pérdida".
Según explicó, el petro se puede conseguir unos US$5 o US$10 más barato en las casas de cambio permitidas, como Amberes Coin, que al igual que la Sunacrip, no respondió a los mensajes de BBC Mundo. "Uno lo consigue más económico por allí y luego lo cambia a bitcoins... Y, cuando uno realiza la conversión, te lo transfieren en bolívares pero a tasa oficial".
El profesor espera a que el bitcoin baje para comprarlo; después, a que suba para adquirir petros con él y, luego, a que baje una vez más para volver a comprar bitcoins con estos petros que valen más porque son canjeados a la tasa oficial que garantiza el gobierno. Puede parecer un proceso demasiado largo y complejo para una ganancia que no supera los US$10, pero Ruzza cree que vale la pena en la complicada situación económica que vive Venezuela.

Sin embargo, la falta de confianza en una cosa administrada por el gobierno con uno de los peóres índices de transparencia y con mayores sospecha de corrupción del mundo no ayuda a que una propuesta como la del petro pueda despegar.

El problema de PetroShop, según Gil, es la desconfianza: "Lo que falta es darle ese impulso para que la gente se interese y confíe en la transacción".
Según los expertos, este es el gran problema del petro en general.
"Toda moneda depende de la confianza... El concepto detrás del petro es más que válido, el problema es la forma en que lo hacen: que requiere de una alta confianza en la auditoría de sus subyacentes y esa confianza no existe", le dijo a BBC Mundo el director ejecutivo de la ONG Bitcoin Argentina, Rodrigo Andragnes.
"El país de Venezuela y sus mandatarios no son confiables, entonces cualquier cosa que ellos generen lo pueden manipular después… Pueden modificar como lo han hecho ya, porque al principio decían que estaba respaldada por las reservas petróleo. Después, que no, que petróleo más no sé qué otra cosa. Entonces, depende de que las leyes no cambien y en Venezuela no hay nada escrito en piedra".

captura


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