Saciando nuestros deseos


Ambos cruzábamos miradas en horario de oficina todos los días. La atracción que ambos sentíamos se notaba, hasta que se presentó la oportunidad de encontrarnos en las escaleras oscuras.

Al estar en las escaleras, el coloca el seguro a la puerta para que nadie pudiese pasar, me pega contra la pared y comienza a besarme con desespero y sus manos comienzan a tocar mis senos.
Yo también lo deseaba, se que nuestro tiempo era corto así que mis manos fueron directamente a su pantalón, le bajé el cierre y saque su pene, mientras nos besábamos yo lo estaba masturbando. El susurraba mientras besaba mis labios:

--Sigue mami, sigue, me gusta lo que haces.

Jadeaba entre los besos y hacia movimientos de cadera como si me estaba penetrando mientras yo seguía masturbandolo, sin pensarlo me arrodillé frente a él y moje mis labios con mi lengua para así comenzar a chupárselo.
El acariciaba mi cabello, susurraba, pero estaba tan concentrada en las mamadas que le daba, que no entendía lo que decía, sus piernas temblaban, él apretaba fuertemente mi cabeza contra su pene para que no parara.

Me levanta, me voltea baja mis pantalones y mis pantys y sin dudarlo me penetra fuertemente, una y otra vez, con cada penetración gemía, y me apretaba fuertemente los senos, mientras que yo le susurraba que siguiera, que no parara que me diera mas duro.

Él con desespero hacia lo que le pedía, me jalaba el cabello y me decía:

--Toma mami lo que quieres, siéntelo siéntelo, mientra me embestía más fuerte.

Mis piernas temblaban con cada embestida, los dos evitábamos gemir, por el lugar donde estábamos, pero el placer era tanto que los gemidos se escucharon fuertemente en esa escalera, ambos llegamos al orgasmo, dejando él sus fluidos dentro de mi.

Al saciar nuestros cuerpos, ambos acomodamos nuestras ropas, él quito el seguro de la puerta, cada uno regresó a la oficina, como sino fuera pasado nada, como sino nos conociéramos. Ante los demás no nos tratamos y si lo hacemos solo es para cosas estrictamente laboral. Aunque en nuestras miradas deseamos tener tiempo para saciar nuestros deseos.





Fuente

Realizado por @pauli0606

Comments 1


Interesante historia, recuerdo haber vivido algo así

07.07.2019 01:53
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