La cocina: El alma de mis letras | 5 Aspectos en los que el cocinar diario me ayuda en la vida


Dedicado a la cocina porque últimamente paso tanto tiempo en ella como en mis letras.


Mis Estimados:


¡Sean bienvenidos una vez más a mi blog, es un placer saludarles nuevamente!


Como dije, últimamente me la paso mucho tiempo en la cocina, amo crear a través de cada alimento y es que al fin y al cabo como la química que utilizamos a diario. Desde hace un par de semanas paso por un gran bloqueo de escritor y me he dedicado a hornear para salir de él, horneo pasteles, empanadas, pastichos… realmente he cocinado una gran cantidad de cosas.

Pero… ¿Por qué vengo a contarles eso? Sinceramente porque quiero, porque quiero que vean ese lado de mí, donde las letras no son lo único que hace vida en mi interior y me expreso a través de ella, con la cocina también lo hago y hoy he venido a contarles toda mi experiencia.


En mis inicios


No puedo decir que mi don de cocinera viene de familia y que todo lo que cocino lo aprendí de mi mamá, porque eso sería mentir descaradamente… mi mamá no cocina y cuando lo hace no le queda muy bien que digamos, mi madre cocina cosas muy puntuales y lo hace una vez cada cuaresma. Sin embargo, desde muy pequeña sentí pasión por la cocina, de hecho mi juguete preferido era una hermosa cocina Fisher-price que escogí como regalo de navidad cuando tenía 5 y jugué con ella hasta que tenía como 11 años.

Lo cierto es que aunque sentía una pasión fascinante por la cocina, no aprendí ese arte en casa… lo aprendí de una manera menos convencional, lo aprendí desde el amor. He tenido tres grandes amores en la vida y para quienes me siguen desde hace un tipo, pues ya han leído las historias. Aunque he tenido otros novios, debo confesar que he amado de verdad solo tres veces.

Julio, mi primer novio, me enseñó lo básico de la cocina, él iba a ser médico, pero indudablemente era un cocinero aficionado, me enseñó desde cómo preparar un arroz que quedara “sueltecito” hasta cómo cocinar una buena empanada gallega, ah y cómo olvidarlo, también me enseñó cómo preparar leche frita (la mejor del mundo)… él era de personalidad paciente, muy calmado y eso mismo le transmitía a todo lo que cocinaba.


Luego llegó Augusto a mi vida y pues, él simplemente era impresiónate en la cocina, parecía un maldito huracán cuando estaba allí, se movía con rapidez, con tanta agilidad que me inflaban el corazón. Él sabía cocinar de todo, preparaba platos con nombre raros y lo que más me gustaba es que en su cocina había un televisor y siempre ponía algún programa de cocina que ya había grabado previamente y cocinaba junto con el chef de la televisión… me fascinaba verlo cocinar, ver cómo todo le quedaba perfecto. Su comida me alimentaba el alma.
Cuando murió, dejé de cocinar por mucho tiempo, pero fui regresando a la cocina de a poco, lloraba mientras cocinada y de alguna manera cocinar me ayudó a sobrellevar su pérdida.

Y por último estuvo Martín, quien sí era chef profesional de verdad, de él fue de quien más aprendí… se me hacen innumerables todos los tips que tengo de sus experiencia para preparar comidas, para hacer pasteles o simplemente para hace mojitos deliciosos.

Lo cierto es que aunque a los 3 los amé profundamente, la vida me fue separando de cada uno, poco a poco… con Julio, pues con él las cosas se pusieron difíciles y entendimos que nuestro destino no era permanecer juntos. Augusto murió y Martín… bueno, de Martín la vida también se encargó de separarnos, nada de cosas voluntarias. Sin embargo, algo me dejaron y fue el arte de cocinar bien y siempre estaré agradecida por ello.


Cocinar ha cambiado mi vida, y no hablo de los kilos de más que puedo tener, sino de algo más profundo, me ayuda en la vida diaria, es por eso que a continuación les presentaré:

5 beneficios de cocinar con el alma


1. Cocinar es todo un arte zen


Para cocinar necesitas poner toda tu concentración en ello, si te desconcentras pierdes. Bien, hay personas que cocinan como por inercia, pero no es la idea. Cocinar es un buen arte, y cuando pones toda tu concentración en lo que haces puedes liberarte, de hecho es lo que yo hago tengo bloqueo de escritor, solo me pongo a cocinar algo trascendental, algo que en lo que crea, algo que me llene de satisfacción… me concentro en ello y mis problemas se desvanecen, cuando termino, sé cómo voy a terminar la trama que escribo o simplemente el artículo.



2. Me ayuda a conectar con el amor


A los tres chicos que me enseñaron a cocinar los amé de una forma pura y desinteresada, realmente los amé con locura, puedo también decir que con ellos viví los mejores momentos de mi vida. Cocinar me hace conectar de alguna manera con ese lado de mi pasado y gracias a ello puedo escribir con sentimiento, dejándole un poco de mi historia a mis historias, sé que suena redundante pero es la realidad.



3. Me ayuda a drenar emociones


Hace poco los conté que estoy escribiendo una novela que lleva por título «Cómo dejar de odiar a la maldita perra esa»… lo más probable es que cuando termine le cambie el nombre, pero para poder escribirla necesita tener ese nombre y está basada en un hecho muy, muy personal. El punto es que escribirla me revuelve los sentimientos y siempre termino dolida y llena de ira, para drenar eso hago panes, o empanadas argentinas, o tequeños y hasta pizzas, algo que llene me muchos golpes y de mucho amasar, cuando termino no me queda ni rastro de lo que he sentido.



4. Las historias


No se imaginan la cantidad de historias que habitan en las cocinas, tanto reales como imaginarias, así que siempre que no tengo qué escribir pues me voy a la cocina y algo surge, puede que un recuerdo o simplemente una historia, pero algo surge.



5. Precisión


Para cocinar no solo necesitas estar concentrado, también necesitas ser preciso, preciso con las medidas, con el tiempo y hasta con las maneras. Esto no solo me ha ayudado en mis procesos creativos, sino que me ha ayudado en mi vida diaria, a hacer las cosas mejor, me ha ayudado a adquirir destreza manual y a dejar de ser tan torpe como solía ser.




Queridos lectores, espero que les haya gustado mi post, solo quise compartir un poco de mi vida con ustedes y un poquito del alma que le dejo tanto a mis escritos como a mi comida. Me gustaría que me dejaran sus experiencias con la cocina, sería interesante conocer otras historias.


Me despido deseándoles un excelente día y dejándoles como siempre un fuerte abrazo en la distancia.
Siempre suya y con mucho amor @LizDeLuca.

Comments 2


@lisdeluca Oye, creí que nos darías unas buenas recetas, pero te has referido mas a las experiencias vividas y como has aprendido con afecto y cariño el arte de cocinar, haa y como fluye tu historia con tus afectos y ahora al recordar!. Ese toque de cambios de humor, refiriéndote al libro que escribes y alternar con tus emociones mientras dejas caer esas perlitas de tu vida.La verdad nada mal, bueno en mi humilde opinión(ya sabes, no soy un critico autorizado).
Felicitaciones una ves mas.

Un abrazo así de grande y que tengas un fabuloso día.

08.02.2020 03:30
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Esa es la idea, que la escritura sea agradable tanto para mí como escritora, pero especialmente para mi lector, que sea entretenida y que les transmita algo.

¡Gracias por estar en mi blog!

¡Un abrazo inmenso en la distancia para ti, que tengas un hermoso día!

12.02.2020 13:03
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