El camino a la sana prosperidad


En los artículos anteriores hemos iniciado un tema sobre el dinero o prosperidad en los hijos de Dios, abordamos algunas controversias y extremos en los que algunos interpretan que es malo poseer riquezas y otros creen que es malo no.

Buscando el equilibrio, en el articulo anterior mencionaba que al parecer el secreto para poseer riquezas es no desear ser rico, es decir, que ese deseo no sea mayor que el de servir a Dios y ayudar a los desamparados (lo cual también es servir a Dios).

Quedo pendiente el aclarar por que algunos hijos de Dios no son prosperados o padecen muchas necesidades cuando Dios nuestro Padre celestial es el dueño de todas las riquezas y vimos alguna luz sobre como un Padre evita darle a sus hijos aquello que al final puede terminar haciéndoles daño (riquezas en este caso). En este articulo vamos a ver algunos consejos o actos Bíblicos que nos dicen cual es el camino correcto a la prosperidad sana, es decir, una prosperidad que no va a corromper tu alma.

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PON TODA TU CONFIANZA EN DIOS Y NO EN EL DINERO

Dios demanda de nosotros el confiar plenamente en su amor mediante el cual puede sostenernos y socorrernos de cualquier circunstancia segun sea su voluntad.

Uno de los errores mas comunes es cuando ponemos nuestra confianza en el dinero, cuando tenemos mucho estamos tranquilos y felices como si ya estuviéramos completos o lo tuviéramos todo y cuando este nos falta nos llenamos de angustia y comenzamos a entrar en desesperación. Si tu paz depende de tu capital entonces le has dado la espalda a Dios.

En primer lugar el dinero no es la tranquilidad absoluta, no podría salvarte de catástrofes naturales, enfermedades mortales e incluso hay circunstancias en las que el dinero carece de valor, sin embargo Dios siempre podrá librarte en cualquier lugar y en cualquier circunstancia. Esta fue una de las cosas que Dios quiso enseñar por vivencia propia al pueblo de Israel que salió de Egipto.! Veamos:

Éxodo 3:21-22
Reina-Valera 1960
21 Y yo daré a este pueblo gracia en los ojos de los egipcios, para que cuando salgáis, no vayáis con las manos vacías;

22 sino que pedirá cada mujer a su vecina y a su huéspeda alhajas de plata, alhajas de oro, y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos y vuestras hijas; y despojaréis a Egipto.

Aquel pueblo escogido por Dios iba a encontrarse con Dios, a conocerle. Pero antes de salir de Egipto, de la esclavitud, Dios permitió que despojasen a los Egipto de sus riquezas, o mejor dicho, que obtuviesen muchas riquezas de manos de los egipcios, entre ellas describe oro y plata. No dice la cantidad pero estoy seguro que todos los ciudadanos recibieron su porción de ello.

Sin embargo, ellos iban al desierto, te has preguntado por que Dios permite que se les den tantas cosas valiosas cuando van al desierto? de que sirve el oro y la plata en el desierto? puede calmar tu sed? puede protegerte del sol? puede protegerte del frio? o de todas las condiciones hostiles que ofrece el desierto?.

Este es el punto que Dios quería enseñarles, que en el desierto Dios pudo alimentarles, darles sobra en el día y calor por la noche, les dio alimento y agua, todo cuanto necesitaban pero aquel oro y plata no servía para nada, el punto a observar era que es mas importante confiar en Dios que en las riquezas. Cuando hacemos lo contrario ofendemos a Dios y en este caso evitara que tengamos abundancia si esta abundancia hace que nos apartemos de sus caminos.

ACTOS DE CARIDAD IMPULSADOS POR AMOR Y COMPASION DE LOS NECESITADOS Pixabay

Recuerdas la conversación entre Jesus y el joven rico? segun el joven rico, había cumplido todos los mandamientos desde su juventud pero cuando se le dijo que vendiera sus posesiones y ayudara a los pobres no le agrado, en su corazón el dinero era mas importante que ayudar a sus semejantes lo cual incumplía el mandamiento de "ama a tu prójimo como a ti mismo", si, el no había cumplido los mandamientos porque mas allá de los actos Dios mira las intenciones y deseos del corazón.

No estoy diciendo que vendas tus posesiones y las des a los pobres pues tendrías que guardar un poco para ti porque luego de hacer eso también serás pobre 😅. Pero hay momentos en los que tenemos mucho mas de lo que realmente necesitamos y otros no tienen lo que necesitan para cubrir sus necesidades básicas.

Si te despojas de algunos recursos para suplir a quienes no tienen nada vas a equilibrar un poco la balanza pues esa es la practica de la justicia, que tu estas compartiendo aquello en lo que Dios te ha prosperado con aquellos que lo necesitan pero que por alguna razón no están prosperados, es mejor estar en la posición del que da que en la del que recibe pues el que da posee mas que el que recibe y para Dios es simple ponerte a interpretar cualquiera de los dos papeles.

Si tienes la generosidad como practica entonces mantienes una prosperidad sana, el despojarte de una parte de tus bienes ocasionalmente para hacer actos de bondad y compasión evitara que tu corazón se corrompa y se llene de codicia y avaricia, Porque la codicia desea lo que no tiene, por lo tanto nunca se cansa de desear, y la avaricia no mide limites para poseer, por lo tanto no hay lugar para dar nada pues algo que des a otro será algo menos que tendrás, entonces la avaricia es un acto egoísta.

Dios demanda de nosotros el dar, ayudar a los necesitados, esto lo vamos a encontrar en muchas partes de la Biblia, pero por que Dios nos pone esta tarea? recuerda que no se trata de quedarnos sin nada sino dar una pequeña parte, esto prueba nuestros corazones pues es el instrumento que mide cuan aferrados estamos a nuestras posesiones y en el punto en el que damos mas importancias a esta que ayudar al necesitado es ahí donde comenzamos a correr peligro.

Además, el que da al pobre a Dios presta, es cierto que cuando das a un necesitado este difícilmente te devuelva el favor, pero el acto no pasa inadvertido para Dios quien moverá a otro o provocara las circunstancias que te hagan recibir mucho mas de lo que has dado. Entonces hay bendición en ayudar al pobre siempre y cuando sea el amor y la compasión lo que te motive, veras que alcanzaras mucha prosperidad pues Dios te premiara y a la vez tu corazón no estará corrompido por tus bienes sino que tu serás quien tenga dominio de ellos.

Para finalizar el tema, dejo la voluntad de Dios para con los cristianos en unos textos bíblicos que deberían dejar claro que poseer riquezas no es malo siempre y cuando tu corazón no se corrompa a causa de ellas.



3 Juan 1:2 RVR1960
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

Jeremías 29:11
Reina-Valera 1960
11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.


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17.10.2021 08:37
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