Un nuevo trabajo / New Job. Concurso Semanal, "Creando Historias Semana #6” / Weekly Contest, "Creating Stories Week #6"



Imagen de Lindsay_Jayne en Pixabay




Esta es mi entrada para el concurso Weekly Contest, "Creating Stories Week #6". / Concurso Semanal, "Creando Historias Semana #6" de @adeljose



El eco de sus pasos retumbaba en las paredes del pasillo; era inevitable, las botas de seguridad eran reforzadas con metal, por más que tratara de pisar lo más cuidadosamente posible, el traqueteo se escuchaba hasta 90 metros de distancia.


El brillo de su linterna se reflejaba en cada una de las placas identificativas de las puertas a lo largo del pasillo; destellando como pequeñas estrellas que indicaban el camino en la oscuridad.


Revisó cada puerta para asegurarse que habían sido cerradas. No temía a la oscuridad pero sí la respetaba; apretó el mango de su linterna por unos segundos antes de llegar al final del corredor. Estaba seguro de que no encontraría un hampón oculto tras una esquina, como le solía suceder. Sin embargo, los viejos hábitos nunca morían.


Estiró un poco el cuello de la camisa y aflojó su corbata, que amenazaba con ahorcarlo cada vez que giraba su cabeza de un lado a otro. Su espalda era demasiado gruesa para el uniforme que le habían asignado, por lo que tenía que ser cuidadoso de no romperlo.


Habían pasado más de 12 meses desde que había perdido su empleo por la maldita pandemia. Finalmente, hoy comenzaba como vigilante de una pequeña empresa. Acostumbrarse de nuevo a cumplir un horario era su nueva meta.


Mike dio un respingo cuando el crepitar de la estática del radio comunicador decidió sacarlo de sus pensamientos.


-- ¡Novato! ¿Me copias?


Mike bajó el volumen de su radio y sus labios dibujaron una sonrisa burlona al escuchar la palabra “novato”. Hacía mucho tiempo que no oía esa palabra, tanto así que parecía haberla oído en otra vida.


-- Afirmativo, respondió


-- Novato, cuando termines de hacer lo que estás haciendo, ve al sótano. El sistema indica que hay una alerta de movimiento -. Advirtió la voz desde el parlante, -probablemente sea un gato o una rata.


-- Copiado!


Mike bajó a mínimo el volumen de su comunicador. Echó un último vistazo al pasillo y decidió bajar por las escaleras.


Al iniciar su descenso, la luz de su linterna comenzó a parpadear. Un par de golpes con su palma fueron suficientes para hacerla volver a la normalidad.


La noche había estado demasiado tranquila para su gusto. Quizás podría ver un poco de acción antes de terminar su turno. Grandes números aparecían ante la débil luz de la linterna, con cada piso que descendía. Finalmente, una gran S apareció al bajar la última hilera de peldaños.


La luz se desvaneció dejándolo en una profunda oscuridad; tan espesa que podría ser cortada con un cuchillo. Su mano instintivamente se deslizó hasta el extremo derecho de su cinturón y cayó en cuenta que ya no tenía a su viejo amigo Smith & Wesson. En cambio, había un pequeño spray de pimienta.


Apretó sus dientes empuñando el mango de su linterna, quizás no serviría para alumbrar pero podría hacer perder unos cuantos dientes a cualquier intruso que trate de sorprenderlo.


Abrió con cautela la puerta del sótano y agudizó su visión para adaptarla a la penumbra del pasillo. El resplandor de un poste de luz se colaba por las ventanas ubicadas en la parte superior de la pared, al final del corredor.


Solo encontró 4 puertas, tres de ellas estaban cerradas con llave; la última tenía un letrero que decía “Sala de Máquinas” y estaba atravesada con una cinta de advertencia, indicando: Precaución, Área peligrosa.


Después de verificar que no había cerraduras forzadas ni ventanas rotas, colgó su linterna en su cinturón y tomó su radio comunicador.


-- Central, sin novedad en el sótano.


Espero unos segundos y la misma voz respondió:


-- Entendido.


Mike esperó ante una nueva orden, pero repentinamente escuchó un tintineo proveniente de la Sala de Máquinas, así que decidió investigar.


Una gota de sudor corrió por su espalda al acercar su mano al picaporte de la puerta. La cinta advertía a gritos “manténgase alejado”. Nuevamente su mano derecha se deslizó hacia el spray y desabotonó el seguro.


La puerta no tenía el seguro puesto, esta se abrió ante el primer intento acompañada con un escalofriante rechinido de unas viejas bisagras que protestaban por falta de mantenimiento.


Un olor penetrante y sofocante de formaldehidos surgió de la habitación, instintivamente cubrió su nariz con el dorso de la mano.


Mike sabía que su presencia había sido delatada por el sonido de la puerta pero eso no impediría el registrar el cuarto.


Afortunadamente, el cuarto también tenía grandes ventanales en la parte superior. Frascos y botellas reflejaban los destellos de luz que provenían de los vehículos que transitaban por la avenida.


Sus ojos se detuvieron ante el brillo de un par de ojos que se escondían bajo un pasamontaña.


El intruso se abalanzó sobre Mike, empujándolo hacia atrás. Un brazo de un segundo intruso apareció tras su espalda, apretando su cuello, tratando de someterlo.


El primer atacante dudó por un segundo ante el brillo de la espeluznante sonrisa de Mike.


El impacto de la patada de Mike sobre el pecho del atacante no se hizo esperar. Este cayó a dos metros tendido en el suelo.


Inmediatamente, tomó el brazo del segundo y en un movimiento violento este voló sobre la cabeza de Mike cayendo sobre el primer atacante.


Mike sacó la linterna de su cinto para aplastarles la cabeza. Sorpresivamente, las luces se encendieron y una voz familiar lo detuvo


-- ¡Alto, novato!


-- Esto suponía que debía ser tu bienvenida.- chilló uno de los lastimados.


El viejo Jeff, supervisor de vigilancia, un sesentón cara dura, se acercó a los dos hombres que yacían aún conmocionados en el suelo.


-- ¡Ustedes dos! Levántense y vayan a patrullar.


Mike tenía una expresión de confusión ante todo lo ocurrido.


Mike observó la cinta de advertencia colgando de la mano de Jeff, cuando éste se le acercó.


-- Bien hecho muchacho- pronunció tras una palmada en el hombro de Mike, -Normalmente son muy aburridas las noches por aquí


Los hombres se quitaron los pasamontañas e hicieron un ademán hacia Mike antes de marcharse


-- Toma-, arrojó un par de baterías hacia Mike, -será mejor que reemplaces las que tienes.


Antes de marcharse, el viejo echó una mirada sobre su hombro y dijo


-- Bienvenido al grupo de vigilancia nocturno.




Comments 2


Saludos amigo @jadams2k18

Interesante historia donde la picardía de un grupo de vigilante querían jugarle una broma al nuevo vigilante, pero las habilidades de éste permitió dar fin con ella para aclarar la situación, dejandóse ver el suo innecesario de la señal de precaución.

Gracias por su entrada al concurso.

Participante #25

23.02.2021 14:36
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Muchas gracias @adeljose ^_^

23.02.2021 17:57
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