Primeras vacaciones en Familia


En la vida siempre vamos a tener una primera vez para todo, las actuales memorias son el resultado de una larga espera; pues somos una familia joven, y hemos esperado más de 3 de años para iniciar a darle forma al álbum familiar de vacaciones y sitios épicos de nuestras travesías por el mundo. Nos enamoramos muy jóvenes y uno de los temas en común fueron las travesías, que ambos queríamos hacer, solos o en buena compañía.


Sin embargo, cinco años atrás, no pudimos apartar esos tiempos y esos recursos para poder iniciar mis páginas de travesías por la vida; recuerdo aquella historia antigua de un humilde hombre, que le tocó montar a su hijo de cinco años enfermo a un asno y andar siete días a una lejana población donde residía un médico de renombre; aquel campesino había oído de lo acertado del médico, que no dudó en iniciar la travesía en búsqueda de la curación.


Hubo muchas circunstancias adversas, como lluvia, intenso sol durante el día, escasez de agua, agotamiento del asno, caminos de piedra de difícil acceso; pero lograron llegar a donde el médico, el cual procedió a tratar al niño. Pasaron los días y la mejora se notaba, al cabo del sexto día, ya podían iniciar el regreso; una de las asistentes del médico les dijo que se podían regresar por otro camino menos difícil y con menos millas.


Luego de pensar un poco, el buen hombre, dijo que se devolvía por el mismo camino; esta vez con más provisiones de agua y comida; al asno sólo le iba a exigir 4 horas continuas, luego descansarían, le indicaría al niño los lugares, donde lloró creyendo que moriría, se desviarían a donde una joven le dijo que había un nacedero de agua, y compraría frutas en aquella hacienda generosa. Porque quería tener aquella travesía vivida en su historia familiar.


De igual forma nosotros hemos querido plasmar nuestra primera travesía familiar en estas breves líneas. Por fin se completaron los ahorros para los pasajes y el hotel, en la cuenta de banco depositamos lo suficiente para 7 días y algo más. El avión nos ha llevado a la isla de Formentera en Ibiza; y lo que más hemos disfrutado son las bellas playas de Illetas, situadas en el norte de la isla, como familia hemos guardado íntimamente estos paisajes y memorias.


Luego de seguir instrucciones y procedimientos, de cómo cuidarnos bajo el sol, las horas indicadas, la hidratación y la protección de la piel, hemos disfrutado de algunas actividades acuáticas, como el buceo máximo de 2 metros de inmersión, donde observamos peces de coral y rocas cercanas; también la visita a toda la bahía de la Formentera, apreciando los yates privados; lo más que disfrutamos fue las cristalinas aguas.


En una embarcación nos llevaron a la isla Espalmador, es un islote privado y no está autorizado ingresar muy dentro del mismo; en la parte sur es donde hemos buceado y sus playas son hermosas como la -S´alga- algunos bañistas hacen ciertas distancias a nado, pero se tiene que ser muy experimentado, -decían- pues hay corrientes cambiantes que son peligrosas; nosotros nos limitamos a nuestro ritmo familiar y cuidados para nuestro pequeño.


¡Hasta pronto, deseamos un alegre lunes, reciban nuestro cálido abrazo virtual!

Fotografía: @azabacheclaro, @cheysanta

Redacción: @hermandadsteem
Colaboración: @jayjes, @criollos-steemit


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